Un nuevo (y muy útil) miembro de la familia

Hoy quiero contaros nuestra historia de amor con el que es
ya un nuevo miembro de la familia. Y perdonad si el tono es especialmente
afectivo, pero es que estamos enamorados de ella, o de él. El género es lo de
menos: el robot, la aspiradora,… nos refiramos a ella como nos refiramos, ha
pasado a formar parte de nuestras vidas de un modo sorprendente. Hace algunas
semanas que tenemos el iRobot Roomba, modelo 871 y, después de contároslo en
instagram, no puedo dejar de contaros aquí nuestra experiencia real de uso.
Hace unos meses, cuando nuestra aspiradora convencional se
estropeó, no me imaginaba que un nuevo electrodoméstico de este tipo pudiera
darme, además de utilidad, algo mucho más importante: tiempo. Parece una
obviedad decir que un robot-aspiradora te va a quitar trabajo, y te va a dar
tiempo, pero si solo tienes que apretar un botón y no tienes que preocuparte de
pensar en baterías porque él/ella solo busca su cargador y se prepara para la
próxima sesión de limpieza, lo que evitas además es tener que pensar. La
ecuación es perfecta: suelos fantásticos y cero preocupaciones. 
Cuando combinas
un horario de trabajo de 40 horas, con sus desplazamientos, con dos niñas con
las que quieres estar y que además necesitan ya de por sí tu atención, con
algunas aficiones fantásticas que forman parte de tu vida y que tampoco quieres
dejar de lado, como este blog o una revista digital, Singulares,…lo cierto es
que las tareas de la casa son las más olvidadas. Pero una vocecita
dentro de ti no deja de martirizarte, porque en el fondo quieres que todo esté
bien a tu alrededor, y que la limpieza y el orden traigan la paz mental a tu
vida… pues ese es justamente el espacio que ahora ocupa Roomba:
un aparato que se preocupa por nosotros, que nos hace la vida más fácil.


Es genial  ver cómo se acerca al primer peldaño de una escalera y no cae. Aspira mucho, muchísimo, pasa del parquet al suelo cerámico y de éste a las alfombras sin ningún problema. Lo mejor es verlo saltando pequeños obstáculos, metiéndose entre las patas de las sillas y las mesas o debajo de las estanterías. Este modelo cuenta con tecnología Aeroforce, que combina extractores anti-enredos, acelerador de flujo de aire y aspiración de alta eficiencia.

Y todos nos hemos encariñado con Roomba. Para que os hagáis una
idea; hace las veces de nueva mascota. En casa son habituales frases como «Mira,
mami, mira cómo viene hacia nosotros, como los perritos, porque somos sus amos», o
«Ven, ven por aquí, mira, debajo de la cama están las miguitas de mi
galleta». Precisamente es muy curioso verlo por debajo de las camas:
empieza por un extremo, y va y vuelve sobre su misma trayectoria hasta que ha
dejado el espacio completamente limpio. Y ha demostrado ser una pieza muy
importante del engranaje doméstico; ¡las niñas se dan mucha prisa en quitar
cuentos, zapatos y juguetes del suelo para que pase!

Ya veis, el de hoy es un post más mundano de lo habitual, pero a veces hay que bajarse al suelo… ¡y limpiarlo!

¿Tenéis algún modelo de Roomba? ¿Estáis pensando en comprar alguno de estos robots? Me encantaría que comentarais vuestra experiencia, si sois de l@s desengañad@s de todo y habéis flipado como yo, o si fuisteis early adopters y hace tiempo que lo disfrutáis. Y ánimo con las tareas, ¡que ya es martes!

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