Lavanderías y cuartos de la lavadora funcionales y espectaculares

Volvemos con una entrada dedicada a las lavanderías y cuartos de la lavadora, espacios denostados muchas veces pero que pueden ser muy funcionales a la par que espectaculares. Por cierto, el blog no estaba muerto, ¡estaba de parranda! Estas últimas semanas han sido de mucho trabajo, con proyectos que afortunadamente van saliendo bien y con clientes satisfechos. A cambio, las actualizaciones del blog se han quedado pendientes, y han ido pasando los días,…

El suelo con motivo de azulejo marroquí le da vida a este espacio neutro y crea reflejos en la lavadora.

Pero, en fin, ya estamos aquí, de vuelta, en medio del verano que para mí siempre conlleva ganas de cambiar cosas, de mejorar estancias, etc. No sé si os pasa, pero cuando el cerebro entra mínimamente en reposo (hablamos solo de un par de días) ya tiene ganas de emprender algo nuevo.

Cuarto de lavado con isla central, un sueño si dispones de todo ese espacio.
Atención al espacio para el taburete: ¿para plegar ropa?
Despensa, lavadero,… hay espacio para todo.

Si estáis en esa tesitura, porque tirar planos e imaginar suele ser gratis, os encantará esta entrada, dedicada a los mejores cuartos de lavadora y plancha que puedas imaginar. Esos laundry rooms magníficos que aparecen en las las revistas americanas donde, habitualmente, van sobrados de metros.

Combinación de color y motivos estampados para darle un twist a un mobiliario sencillo.

Para mí, el lujo es el espacio, no los hidromasajes ni los mármoles. El lujo son los vestidores, los trasteros, las despensas y las lavanderías. Un espacio para cada cosa, y cada cosa en su lugar, significa paz mental. Especialmente si estos ambientes tienen puerta, y puedes cerrarla y evitar ver el desorden hasta que alguien tenga algo de tiempo y lo repare.

Las imágenes que ilustran este post pertenecen todas al portfolio de la interiorista Kate Marker, y son un delirio si os encanta la decoración atemporal, ni demasiado clásica ni demasiado en tendencia. En materiales, básicamente maderas lacadas en tonos neutros con puertas con molduras sencillas. Las encimeras, habitualmente de piedra natural. Los tiradores en latón o negros (quizá un poco en tendencia esto, sí). El que final lo ponen los estampados contenidos (flores liberty o patrones geométricos más o menos sencillos) y, sobre todo, la funcionalidad extrema.

Algo más boho, este cuarto de lavado más sencillo hace las veces de ropero.

Con espacio para la lavadora, espacio para la secadora, rieles para colgar las camisas planchadas o directamente para secarlas dentro del cuarto de la lavadora, armarios para los productos de limpieza, para la plancha, cajones para los calcetines desemparejados, cestas para las pinzas, cajas para la ropa pendiente de remendar,… bueno, os hacéis una idea, ¿no? Habitaciones prácticas ante todo pero en las que la estética no se ha descuidado en ningún momento.

Desde 2009 en que os enseñé la lámpara hecha con un tambor de lavadora, y que sigue decorando nuestro cuarto de lavado, no me he vuelto a preocupar por este espacio. Quizá ha llegado el momento de organizar y mejorar el almacenaje (la familia ha crecido desde entonces!!).

Transformar un armario en cuarto de la lavadora es una buena idea. Con puertas mallorquinas para ventilar mejor.

Atención a los antepechos: con papel pintado (vinílico, of course) quedan perfectos, pero con azulejo de tamaño pequeño, solo elevando unos centímetros por encima del fregadero, también quedan perfectos.

¿Qué te parecen estos espacios? En mi opinión, los cuartos de la lavadora funcionales son algo obligatorio, pero si además son estéticamente atractivos, el tiempo que cada miembro de la familia pase en ellos será, seguro, mucho más agradable.