Interiorismo en tonos blancos: por qué te harán triunfar

Cocina en blanco y madera con isla y taburetes

«Amarás el blanco en todas sus versiones» es uno de los mandamientos del interiorismo, sobre todo cuando perseguimos conseguir la máxima luminosidad en los espacios. Lo mismo cuando queremos ampliar visualmente la sensación de metros disponibles. Cuando hablamos de interiorismo en tonos blancos asumimos que el blanco es también un excelente aliado si buscamos un interior atemporal, que aguante bien el paso del tiempo y que no esté condicionado por las modas.

almacenaje cocina abierto pared ladrillo azulejo blanco balda estante

En este duplex, proyecto del estudio The Stables, las diferentes texturas contribuyen a crear una sensación muy plástica que aleja esta casa de los puros colores planos. Así ocurre con las paredes de ladrillo, las paredes aplacadas en azulejo pequeño blanco o con los listones de madera machihembrados que revisten la pared de la chimenea y la del banco que lo continúa.

banco corrido a medida madera lacada chimenea

El blanco no significa, por tanto, tener miedo al color o no saber decantarse por nada en concreto. El blanco es toda una declaración de intenciones, una apuesta decidida por tener un lienzo sobre el que experimentar sin temor sabiendo que partimos de un espacio vestido por la luz.

aseo mueble baño madera azulejo espiga espejo redondo tendencias aseos

En este aseo, los azulejos se han colocado de una forma muy original formando una doble espiga, de nuevo en blanco, captando toda la luz y la sensación de limpieza que asociamos a ella. Los muebles de baño, en cambio, aportan un toque de calidez al estar realizados en madera. La isla de la cocina, por su parte, repite el acabado de madera del suelo del espacio de cocina y salón, de forma que se funde naturalmente con este.

Aquí, el color blanco va desde las paredes en blanco luminoso, hasta el mobiliario lacado en blanco natural, que hace que visualmente desaparezca el peso que podrían tener otros materiales o acabados. Fíjate por ejemplo en el dormitorio sobre estas líneas: toda la pared de almacenaje desaparece a la vista al estar lacada en blanco.

El interiorismo en tonos blancos puede ser una base desde la que experimentar con colores y texturas a través de los complementos decorativos que vayamos añadiendo. Desde un punto de partida neutro, cada dos o tres años o incluso cada temporada podemos ir cambiando su aspecto. Los textiles, objetos de decoración e incluso algunas piezas de mobiliario, como sillas o reposapiés son una apuesta segura para ello.

En el dormitorio sobre estas líneas, se ha colado la tendencia boho tan presente en decoración en este año: un poco de macramé, tonos tierra, cuero y plantas, y más o menos lo tenemos listo. Partiendo desde una base blanca es muy fácil conseguir inclinar los espacios a favor de casi cualquier tendencia que nos llame la atención.

De nuevo, tendencia aquí sin salir del blanco, con el aporte del espejo ovalado que tanto estamos viendo últimamente. En definitiva, en este proyecto han apostado por materiales naturales, con mucha cerámica y madera. El resultado son entornos fáciles de vivir, fáciles de limpiar y con una probabilidad muy alta de mantenerse al día, con pequeños refrescos de estilo, durante bastantes años.

Y, por último, un extra en la distribución; en un descansillo de otra forma desaprovechado, los interioristas han creado una zona de estudio muy cómoda para dos personas. Más blanco y una superficie en madera para trabajar en un espacio sin molestias visuales ni distracciones.

¿Te unes al equipo blanco? ¿Eres de base neutra o te gusta apostar por el color?